Ya es hora de desarrollar
mi propia energía
que está suspendida dentro de mí,
esperando ser descubierta.
No la ignoro.
Me irá bien.
Sigo los consejos de siempre:
oración, meditación, contemplación,
todo a su justa medida
para cuando llegue la hora precisa
ayude a todo aquél que lo necesita.
Desde lo más profundo de mi ser,
sé que estoy en este mundo
para algo diferente,
cada cual con su don restablecido.
No tengo miedo
y avanzo por este sendero luminoso
que está preparado para todos.
Algunos lo verán otros en cambio, no.

No hay comentarios:
Publicar un comentario