Acercaos a mi misericordia*.
No perdáis más el tiempo enrolados en las cosas materiales, sentimentales y emocionales. Todo ello dejadlos en nuestras manos, que a cada cual se les dará según sus acciones y según la misericordia que haya tenido con los demás.
Acercaos a mí con la humildad y mansedumbre que necesito en estos momentos.
Sé que no sois perfectos, pero buscad la perfección en cada momento, y os llenaré de gracias en esta vida, pues mi mayor regalo para todos es mi AMOR.
* Virtud que inclina el ánimo a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenos.




