Hemos insistido una y otra vez en todos los países, en todos los lugares con mensajes alucinantes para aquellos que acepten la voluntad de mi Padre, pero reconozco que habéis permanecido insulsos a nuestra llamada.
Sólo unos pocos habéis recibido todo ello, como los antiguos habitantes de Israel, un resto que acató los designios de mi Padre.
En estos momentos sucede lo mismo, tan solo un resto acata las enseñanzas dadas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario